Todos los datos confirman que en los pagos
de Carrecastro, fuente de Santiago, Gallegos y la Tola, aledaños
todos, (seguramente en el cruze de calzadas), existió una pequeña
ermita de la época romana para dar descanso a los peregrinos que
acudian a Santiago. Posteriormente, sobre esta capilla, o en un lugar muy
próximo, Diego Martínez, propietario de las tierras situadas
en la Tola, edificó una abadía al cargo de su congregación
de monjes de Benevivere (de aquí pudiera proceder la fuente del milagro
XXV de Gonzalo de Berceo). En las inmediaciones de este monasterio o dentro
del mismo, es donde pudiera haberse encontrado la antigua iglesia de Santiago
(la cruz de Santiago que se encuentra en la entrada de la actual iglesia,
con toda probabilidad, pertenecería a este lugar), y es en estos
pagos donde pudiera haberse escenificado la leyenda titulada "margaritas
y amapolas".
Esta abadía, limitará la frontera del reino de León
con el de Castilla detallada en el tratado de Fresno_Lavandera, en cuyo
acuerdo participó el representante del Temple. Es también
en este monasterio donde se habría formado en su niñez, D.
Antonio de Ceinos, que posteriormente se convertirá, por orden papal,
en abad de Sahagún en el año 1.398. Pincha en este mismo enlace
para conocer los datos que aporta Pascual Martínez Sopena al respecto.