Hijo de Alfonso VIII, ascendió
al trono castellano en 1214. Reinó tres años bajo la regencia
de don Álvaro Núñez de Lara. Su muerte temprana en accidente
(por una pedrada en la cabeza) evitó que se realizaran grandes contribuciones
durante su gobierno.
Unos diez años más tarde,
el 28 de marzo de 1.178, en un documento de la catedral de León, aparece
un tal Arnulfo, arcediano de esta misma catedral, donando varias casas de
Ceinos a un criado suyo.