Locución latina cuyo significado es buen vivir,
buen comer y bien beber. Hace relacción a los monjes, en su mayoría
benedictinos, cuyos privilegios fueron aprobados en el año 1.249
por una bula del Papa Inocencio IV. En un documento fechado el 7 de abril
de 1.381, de un peregrino alemán que realizaba el camino de Santiago,
dice acerca de estos monges al llegar a Sahagún: "He
visto frailes gordos e ignorantes, con facha de estar bien comidos. Deben
guardar en la bodega cerveza de Munich o su equivalente. No me lo explico
de otra forma". En el caso de Ceinos, parece ser que
se encontraban en el monasterio situado en el pago de la Tola, fundado por
Diego Martínez de Villamayor.
La vida monástica nace en la Iglesia en el siglo IV
para encauzar a cuantos se retiran al desierto en busca de perfección.
De entre los fundadores ninguno llega a alcanzar el relieve e influencia
de San Benito, muerto en el año 543. Al comenzar la Reconquista parece
que se implantó un nuevo modo de escoger la Regla. El Abad al ser
ordenado recibía del Obispo un códice con un conjunto de reglas
y se le invitaba para que eligiera entre ellas la que prefiriera para su
monasterio. En el siglo X ya se extendía por nuestra tierra la Regla
de San Benito como se desprende de un documento de la Catedral de León
de fecha 22 de octubre del año 985 en el que el Rey Bermudo y su
esposa Doña Velasquita hacen diversas donaciones a la orden. Se hace
referencia expresa de los monjes de los territorios del Esla (Istola) y
Boñar (Balneare) y se les ordena que vivan según la Regla
de San Benito. El Concilio de Coyanza en el año 1050 manda que las
distintas reglas se recambien por la de San Benito. Para poder fundar un
monasterio era necesaria una dotación de bienes a base de prados,
huertos, montes, pastos, pesquerías, molinos, rentas, tributos, censos,
etc. Los primeros monasterios solían ser "dúplices"
o sea compuestos de hombres y mujeres, que vivían en casas separadas.
Igualmente solían ser muy sencillos y compuestos casi por el personal
necesario para la asistencia al culto y trabajo de los campos. Mas bien
el monasterio antiguo parecía un poblado autónomo a cuya protección
acudían no sólo los monjes y monjas, sino los llamados "ingenuos"
y "gasalianes" que eran como una especie de criados o renteros.
El monasterio medieval, aparte de la función ascética, espiritual,
cultural y asistencial, estuvo llamado a cumplir una función económica
y social en la vida y desarrollo de los pueblos, pues a la gran despoblación
que sobreviene al avanzar la Reconquista hacia el Sur, ponen los Reyes leoneses
remedio adjudicando las tierras para que las pueblen los nobles, monasterios,
guerreros, inmigrantes, etc. Realizaban, a su vez, una función de
defensa y alerta en las fronteras de los distintos reinos.
También al respecto, Gonzalo
de Berceo nos habla de una "freira de toca negrada", monja
benedictina., que se encontraba en el covento anexo
a la iglesia de Santa María del Templo.


Frey Gómez García, aparece
como comendador en Ceinos en un capítulo general del Temple celebrado
en Zamora el 27 de marzo de 1.271.
Aparecerá posteriormente, como comendador general del temple en Castilla
y en León.
El 17 de diciembre de 1285 el rey
Sancho IV cede a favor de don Gómez García y de la Orden el
impuesto completo de la moneda forera. (Fonsadera, monedas y servicios eran
los tres impuestos principales que el rey percibía de los señoríos).
"... a los omnes que moran en tierra
de la Orden del Temple e de la tierra d'Alliste et de Tauara que recudiesen
a don Gómez García, comendador major del Temple en Catiella
et en León, con los maravedíes de la moneda forera.)
De la importancia y época de explendor que vivió Ceinos en los siglos XII y XIII, dan fe diversos documentos:
* El 6 de Agosto de 1.167 se encontraba en Ceinos el rey de León, Fernando II, como se desprende de la data de un documento firmado por él mismo: "F.K. in Zafinos VI idus Augusti era MCCV"
* El 11 de Agosto de 1.201, el rey Alfonso IX de León, junto a su segunda esposa Berenguela y su recién nacido hijo Fernando se encuentran en Villafáfila y van camino de Ceinos para encontrarse con el rey Alfonso VIII de Castilla. (Alfonso IX y Alfonso VIII son primos carnales, y Berenguela es hija de Alfonso VIII, por lo tanto, Fernando, futuro rey de Castilla y León es hijo del rey leonés y nieto del rey Castellano). Para el 15 de Agosto, paradojas de la vida, fecha de la actual celebración de la fiesta de Nuestra Señora, el rey leonés y su séquito ya están en Ceinos. El día 20 de Agosto, se encuentran ambos reyes, y en esta reunión, el rey castellano convence al leonés para que declare su heredero al infante Fernando (Alfonso VIII de Castilla ya intuye la posiblidad de unificar ambos reinos. Por su parte, Alfonso IX de León, ha tenido varios hijos con Teresa de Portugal, su primera esposa, y tiene grandes problemas con el Papa Inocencio III que no aprueba su matrimonio con Berenguela. El acuerdo no se consumaría porque Alfonso IX dejaría el reinos de León a sus hijas del primer matrimonio Sancha y Dulce, aunque finalmente, reinará en León su hijo Fernando uniendo ambas coronas en una sola).