Sobre
el año 1850, Francisco Javier Parcerisa,
litógrafo y pintor de arquitecturas, visitó Ceinos con el fin
de conocer la iglesia de Santa María del Temple. Realizó dos
litografías de la misma; una de la iglesia, y otra del claustro de
entrada al convento. Esta última, en poder de su Majestad el rey D.
Juan Carlos. Parcerisa iba acompañado de José
Mª Quadrado, quien puso texto a su publicación “RECUERDOS
Y BELLEZAS DE ESPAÑA”.
José Mª Quadrado explica, a pie de obra, las características
de la villa de Ceinos y de su iglesia de Santa María del Temple: “Pobre,
oscura, reducida, poseía una
joya
capaz de envanecer a las más opulentas ciudades; y esta joya la han
destruido a sangre fría, por capricho, a orillas de la carretera donde
sorprendido el viajero se detenía a contemplarla. Era conocida con
el nombre de Santa María del Temple; nadie sabía su origen y
su historia; únicamente el título y su magnificencia declaraban
haber pertenecido a los poderosos templarios.